Maria Manyosa (GPRB): «Hay que observar a los medios de masas permanentemente»

La periodista María Manyosa, del Grup de Periodistes Ramon Barnils (GPRB), lo dijo y repitió varias veces por si alguien no se había enterado: «Hay que observar a los medios de masas permanentemente», con todo lo que significa esta observación con respecto a el análisis de los contenidos y, si es necesario, a la denuncia desde la deontología y la ética periodísticas. Lo hizo este jueves, 10 de abril, como conferenciante del ciclo de charlas/debate del Fem-lo Comú de AureaSocial, que este mes de abril se dedica a la cuestión de los Medios libres, personas libres.

[Videoclip realizado por Joel y Francesc. Colabora en la difusión LaTele.cat.]

Manyosa, que también presentó el trabajo que se hace desde el Observatorio Media.cat, fue presentada por Xavier Borràs, que tuvo un sentido recordatorio por el periodista Ramon Barnils, un referente en la profesión —que dejó una profunda huella en varias generaciones—, y que había sido maestro suyo. Borràs recordó vivamente el día que Barnils, en la primera facultad de Periodismo, en la UAB, dijo en clase: «El trabajo del periodista es ir a los sitios, ver qué pasa y contarlo». Una «fórmula» aparentemente sencilla de entender pero que muchos medios han convertido en demasiado compleja o, muchas veces, han olvidado.

El GPRB se fundó en 2002 con dos objetivos: para seguir la memoria de Ramon Barnils y, también, por la necesidad de observar a los medios y los periodistas que forman parte de ellos. Todo el mundo es consciente de la influencia que tienen los medios en la mentalidad de las personas y por eso —explicó Manyosa— nació el Observatorio Media.cat, que publica diariamente alguna noticia sobre la cobertura o la no cobertura de ciertos hechos y noticias.

María nos mostró la web de Media.cat con, por ejemplo, la última noticia: sobre el hecho de que RAC1 se ha negado a emitir la cuña de Òmnium Cultural sobre la consulta. Una noticia que si no se publicara en la web no saldría en ninguna parte.

Otro tema que se trata es el análisis de medios, los titulares, los textos que manipulan realidades, etc. La gente, ciertamente, desconfía de los medios de comunicación de masas y por ello busca alternativas y les da apoyo, como ha sido el caso de La Directa, Cafèambllet o el propio Media.cat.

Media.cat también hace informes, temas que requieren más tiempo, más investigación y espacio, que también tienen los grandes medios pero que escasamente usan. María mostró algunos de los últimos informes que se pueden ver en la web.

Media.cat, sin embargo, tiene sobre todo un producto estrella que es el anuario Els silencis mediàtics («Los silencios mediáticos»). Precisamente, el próximo 28 de abril se presentará en el Colegio de Periodistas la edición de 2014. Este tipo de anuarios ya se hacen en los EE.UU. y en Europa. Se trata de publicar los reportajes que los medios no han publicado. La justificación a veces es «que esto no es noticia» o el «ahora no toca» de siempre. El periodista hace un servicio público y debería dar respuesta a las necesidades informativas de los ciudadanos. Si no han salido las noticias (quizás se ha hablado en un pequeño breve o un domingo con el monstruoso bulto de papel en un rincón de página), si se trata de una cuestión relevante «quizás debería salir en las portadas», añadió Manyosa.

El Anuari trata 15 temas que no han salido en los medios. Los anuarios que se presentan cada año los hacen periodistas y estudiantes de periodismo e incluyen un análisis de los medios, la cobertura que han hecho de ese tema, etc. Por ejemplo, minetras a nivel de medios locales se hacen eco de algún tema relevante, no ocurre así a nivel transversal en la prensa de gran alcance. Todo ello, con una recopilación de las fuentes que se han utilizado y las referencias. Es como una guía didáctica que también sirve para futuros reportajes.

Pero, los silencios mediáticos,  ¿qué son? ¿Por qué hay cuestiones que no salen en los medios? En un vídeo se ha podido ver alguno de los temas del Anuari del año pasado. Para entenderlo hemos podido ver un ejemplo: un videoclip sobre las ganancias de las grandes empresas catalanas y, en paralelo, los ERE aplicados en el mismo período. ¡Estremecedor! Lo que se valora desde el Observatorio es que la ciudadanía debe poder saber lo que esconden los mass media.

Otra perspectiva es la de la corrupción, como fue el caso del Anuari de 2011 con el tema de la casa real española. Lo que se explicó entonces algunos periodistas ya lo sabían antes, pero no  publicaron nada, sea por autocensura o por presiones «superiores».

Según Manyosa, Roger Palà y Sergi Picazo, coordinadores del Anuari, dicen a menudo que en los países catalanes no hay censura. Todo el mundo se les echa encima, pero ellos defienden que no és la censura que había existido antes. No se cortan o se subrayan las noticias. Pero, para María Manyosa, hay otra más peligrosa y que ha acentuado la crisis: la autocensura. Ya no hace falta que te rayen las líneas o que el director te llame a su despacho: los periodistas ya saben quienes son los «amigos» de los medios en los que trabajan y a quiénes deben entrevistar o quién debe hacer artículos. Ahí están los casos de Cana9 o IB3.

Los medios pueden ser públicos o privados y, en principio, los públicos deberían ser los «buenos», pero también tienden a engañarnos. De hecho, en general, pasa lo mismo en los públicos que en los privados. Es necesario que haya un observatorio de los medios para poner de relieve las buenas y las malas prácticas y para poder hacer un periodismo más riguroso. «Hay que observar a los medios de masa permanentemente», dijo, y añadió que esto era así «desgraciadamente».

El Anuari de este año ha recibido el apoyo de más de 450 verkamistas, se han conseguido cerca de 10.500 euros, lo que enorgullece al Observatorio i al GPRB. Se trata de gente que está dispuesta a pagar por una información rigurosa. La gratuidad de la información, especialmente de los temas a investigar con tiempo, necesita apoyo económico, ya que todo ello tiene un coste.

El futuro del Observatorio es continuar en esta línea, mientras no cambien las condiciones del periodismo actual. Es como un contrapunto y un foco de lo que hay que hacer flotar. De hecho, se da la oportunidad a periodistas y estudiantes, con apoyo de sus tutores, para que participen en la edición.

Durante el vivo, provechoso y profundo debate posterior se habló, sobre todo, de la responsabilidad de las universidades que forman a los futuros periodistas, que parece que hayan perdido el norte en cuanto a promover el pensamiento crítico de los estudiantes (los cuales, a su vez, también son responsables de su comportamiento profesional ); de la autocensura, de la que algunos dudaron que hibiera dejado de existir, y una hora larga, también, de anécdotas periodísticas y teorías no conspiratorias, precisamente.

[Fotos de Carolina Zerpa.] 

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