La justicia restaurativa, en el camino de la vida autónoma


Para cerrar el ciclo sobre la Justicia Restaurativa, iniciado el pasado 5 de septiembre en AureaSocial, en el contexto de las charlas / debate de colectivización de este proyecto autónomo de la Cooperativa Integral Catalana, este pasado jueves, 26 de septiembre, la sala grande se llenó para conocer la gente del grupo de trabajo ( GT ) sobre Justicia Restaurativa ( JR ) y su promotor, el activista Enric Duran, al que pudimos escuchar y hacerle preguntas para audioconferencia.

Por parte del GTJR, en la mesa de presentación participaron Clara, Tania y Eva, además de Borja, practicante de la desobediencia integral. Xavier hizo la presentación del Hagámoslo Común y, en el marco del acto, habló brevemente del caso de indefensión en que se encuentra Enric Duran desde febrero de este año, en el que la Audiencia Provincial de Barcelona ha tomado decisiones en contra de él sin la presencia de ningún abogado.

Enric Duran intervino para explicar con más detalle su caso y como había iniciado, desde la desobediencia, y en el contexto de la revolución integral, el proyecto de la Justicia Restaurativa.

En cuanto a su caso, Enric Duran plantea algunos debates previos : por ejemplo, ¿quién es la víctima? Dieciséis bancos que denuncian y la Fiscalía ( Estado) que juega un papel primordial. Nos preguntamos si las víctimas no son las personas afectadas por los bancos. Por ello basa su defensa legal en el estado de necesidad. Pero, por el contrario, el Estado toma el papel de víctima. La situación inversa es que colectivos sociales muy amplios se sienten afectados por el sistema bancario con el apoyo del propio Estado.

¿Quién debería participar en este proyecto restaurativo? Debería ser de participación muy amplia : los que se sienten afectados por su acción directa, especialmente ciudadanos que se sientan bien o mal por el hecho de que se haya dedicado recursos a los movimientos social; también, las personas afectadas por la banca, los propios trabajadores de las entidades, personas que tuvieron relación directa con la acción, como destinatarios de los fondos…

¿Como montamos un proyecto restaurativo tan amplio, tan político, con agentes tan diversos? Aquí es donde está ahora, trabajando, el GT de Justicia Restaurativa. Hay varias ideas, como hacer un informe sobre la justicia restaurativa, abrir el tema en diversos ámbitos de la sociedad que no lo conocen, etc. Con el que ya se haría una meta -acción de restauración.

¿Se puede conseguir que la Audiencia acepte este proceso? Hay que ver cómo se resolverá.

Si se inicia un proceso restaurativo debe haber alguien que lo lleve adelante, como sería el caso de un grupo autónomo que lo sacara adelante o contactar con los servicios que ya existen de mediación penal. Hay que ver si quienes facilitaran esta tarea tienen legitimidad, sea ante el Estado y la banca, sea ante el propio Enric.

Para quienes practican la desobediencia, extender la JR es muy importante. Por ello se ha investigado si hay otras experiencias, pero no las hemos encontrado. Si que hay una investigadora inglesa que lo ha abordado y que está a punto de sacar un libro, pero a nivel práctico no parece haber nada. En cambio, sí hay activistas en todo el mundo que se han dado cuenta del mismo, en cuanto a abrir procesos de justicia restaurativa.

Clara ha añadido que cuando el conflicto se judicializa existe la posibilidad de la mediación ( penal, civil, familiar, laboral ), cuando no se han judicializado hay otras alternativas, basadas en la práctica restaurativa. En el caso de Enric, que es a la jurisdicción penal, sería la mediación penal, financiada por el Departamento de Justicia. Trabaja para el ciudadano con el intento de desatascar situaciones y ayudar a las personas en estos procesos judiciales.

Para Enric, son ámbitos que se pueden plantear a partir de la investigación que se está haciendo desde el Grupo de Justicia Restaurativa.

Lo que defiende la justicia restaurativa es la flexibilidad del proceso, y no que las parte se adapten a la rigidez del sistema judicial, como es el caso de Enric Duran. Se puede generar un consenso a nivel general, un primer acuerdo cómo se puede trabajar, ya partir de ahí seguir trabajando.

Gorka ha hablado de poner unas bases de referencia con respecto a la justicia restaurativa y generar espacios donde la gente se pueda formar en este sentido, no solamente para participar en el caso de Enric, sino para apoyar partes, haciendo pedagogía y extendiendo estas prácticas en cuanto a la manera de abordar lo que son los conflictos y la manera de restaurarlos.

Borja ha planteado la dicotomía que se produce entre la ciudadanía y la revolución integral, y la tensión que se produce en los lugares de encuentro, como el de hoy. Para él, la acción que hizo Enric abre el imaginario colectivo para perder el miedo a la acción colectiva de recuperación económica. Es necesario, pues, enfatizar la ruptura con el capitalismo.

Para Enric Duran hay una cuestión política de fondo básica que es en nuestro modelo de sociedad no queremos imponer nuestra manera de hacer política, sino generar un modo de vida autónoma, para que se nos respete, pero también respetando nosotros los que piensen de forma diferente. En este punto la necesidad del diálogo está y estará siempre. La justicia restaurativa entre nosotros está clara, pero es básica como un eje necesario para demostrar que se puede convivir en un mismo territorio varias maneras de formación y de convivencia. Puede ser el más interesante es utilizar un grupo autónomo, que se vaya empoderando, pero igualmente sea capaz de ser interlocutor con el sistema, a fin de generar puntos de diálogo, donde se reconozca la digindad.

También, se ha visto que todo lo que se plantea puede ser de gran interés para los universitarios del derecho y los estudiosos de los hechos judiciales, ya que rompe la dinámica imperante, que parece inamovible. Tania ha aclarado que dentro del grupo de trabajo hay estudiantes, además de abogados y juristas de diversos ámbitos.

En cuanto a las ocupaciones, en relación con el derecho propiedades, cuando está en manos de un banco, una persona del público dijo que veía difícil que el proceso de justicia restaurativa parecía imposible. Por el contrario, otra persona ha dicho que el propio proceso ya es una forma de restauración, aunque no se llegue a un acuerdo. Sin embargo, Borja ha aclarado que si la propiedad no se ejerce físicamente y alguien, que no es la propiedad, la usa, no se puede considerar un delito, y es cuando se podría iniciar cualquier proceso de negociación.

Concha ha intervenido para decir que estaría bien hacer conocer aún más a la opinión pública todos estos procesos, aunque ve que se trabaja desde la voluntariedad y la experiencia.

En la práctica restaurativa, Tania, cree que si pensamos que Enric debe estar entre nosotros, y no ausente como ahora, hay que hacer presión a todos los niveles, especialmente desde la comunidad. El grupo de trabajo se mueve en este sentido, desde el estudio y la experimentación.

Gorka, en cuanto a la ocupación, cree que es pertinente hablar del derecho romano, que es de donde vienen las leyes actuales en cuanto a la propiedad. De hecho, el banco no es quien está detrás de la mesa, sino alguien que lo representa a nivel jerárquico. Son situaciones diferentes que hay que poder abordar de manera diferente. En el caso de la ocupación, en cuanto a Enric, hablamos de una expropiación, y, por tanto, hablamos, de la propiedad del dinero. Pero –añadió–, no podemos esperar que la gente que se mueve en eles sistemas de dominación caigan del burro y se den cuenta de repente de la mejora que significaría el proceso restaurativo. Pero no sería extraño poder hacer una mediación con un banco en relación a una okupación. Si esto sucediera, no querría decir que el banco acepta la abolición de la propiedad privada, sino que se puede llegar a acuerdos en relación a la dignidad de las personas

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